domingo, 1 de noviembre de 2009

El Gran Terremoto de Lisboa y el mejor de los mundos posibles

Ruinas de la Igreja do Carmo, en el centro de Lisboa.

En su obra Cándido, Voltaire nos cuenta las aventuras de un joven, Cándido, y su mentor, un filosofo llamado Pangloss. Este último es una parodia de Leibniz, fundador de la corriente filosófica que afirmaba que el mundo real era el mejor de los mundos posibles, por algo había sido creado por el buen Dios.

En sus viajes, Cándido y Pangloss llegan a Lisboa y presencian el Gran Terremoto de 1755:

“Torbellinos de llamas y cenizas cubrieron calles y plazas; las casas se derribaron, removidas en sus cimientos, y bajo sus ruinas perecieron treinta mil seres humanos de todas edades y condiciones. Y decía Pangloss: -¿Cuál puede ser la razón suficiente de este fenómeno? [...] Ya os he dicho que las cosas no podían pasar de otra manera; ni ser mejores de lo que eran.”

Informes de aquella época nos cuentan que muchos supervivientes se concentraron en los espacios abiertos, cerca del puerto, y observaron como las aguas se retiraban dejando los barcos tumbados sobre el fondo. Al cabo de unos 40 minutos una gigantesca ola, un tsunami, entro con tal fuerza y velocidad que las personas que intentaban escapar a caballo, debían hacerlo galopar hasta el máximo de sus posibilidades para poder escapar. Sismólogos actuales han estimado la magnitud del terremoto en 8.7 en la escala de Richter.

Teólogos y filósofos se vieron en problemas para encajar tan terrible suceso en su mejor de los mundos posibles. Había ocurrido el día de Todos los Santos (hoy se cumplen 254 años) y la mayoría de las iglesias habían caído aplastando a los fieles que se refugiaban en su interior. Por el contrario, el rey José I había partido de la ciudad con su familia justamente esa misma madrugada y se habían salvado de la desgracia.*

Actualmente las ruinas de la Igreja do Carmo permanecen como testigo de tal suceso en el barrio de Chiado. Solamente se salvaron los barrios de Alfama y Castelo. Lisboa se reconstruyó rápidamente y de forma sábia gracias al Marqués de Pombal. Pero esto será tema de otro día.

(*)
Como consecuencia de esta catástrofe, José I desarrolló una claustrofobia severa que le hizo vivir, por el resto de su vida, en un campamento de tiendas en una ladera cerca de la ciudad. Es casi como si Juanca se fuera a vivir al camping "La Ballena Alegre".

7 comentarios:

frikosal dijo...

Siempre han tenido grandes dificultades para explicar el mundo los que creen en un Dios omnipotente y bueno. Yo creo que el politeísmo en esto tiene un poco más de juego al permitir la existencia de varios dioses en conflicto. Si hubiera uno solo yo creo que además de omnipotente sería, por lo menos, un poco cachondo.
Lisboa.. esta mañana una compañera suya de profesión me ha dicho que se va a Lisboa. No me importaría pasar unos días allí.

Rafa Pérez dijo...

Ah... Lisboa. Ya hace algún año de una visita que me trae gratos recuerdos. No así su vecina Oporto donde me rompí el brazo, no víctima de ningún seísmo, sino "on assignment".

Por cierto, creo que el terremoto de Lisboa dejó bastantes víctimas en Andalucía (Cádiz, Sevilla...)

nomesploraria dijo...

A mí tampoco me importaría pasar unos días en Lisboa haciendo fotos y comiendo bacalao.
Juancar, Letizia y toda la peña en la Ballena Alegre, pas mal.
En 1988 me pilló un terremoto en Kathmandú. Muy bestia y un montón de muertos. Un día se lo cuento.

igniszz dijo...

Yo el único terremoto que he vivido ha sido el de mi sobrino, y se repite un domingo al mes como mínimo.

Jordi Busqué dijo...

Frikosal,

pero para eso se inventó la teología oficial. Para, mediante conceptos y argumentaciones oscuras, pretender explicar lo inexplicable. Tengo pensada una entrada desarrollando esto. Espero subirla pronto.

Rafa Pérez,

la de cosas que pasan "on assignment"...
A mi tb me trae gratos recuerdos. Hice un Erasmus allí cuando estudiaba física.
El terremoto fue brutal.

Nomesploraria,

el Bacalhau à Brás!
Menuda experiencia lo de Katmandú! A ver si me lo cuenta pronto.
¿Qué día se va a las focas?

Igniszz,

eso sí que son réplicas frecuentes!

Ars Natura dijo...

En Valladolid hizo una importante grieta en una de las torres de la catedral, que finalmente terminó derrumbándose. Desde entonces nunca más hubo dinero para poder acabar la catedral de Valladolid que fue proyectada como la más grande en extensión. Así que de las cuatro torres que inicialmente iba a tener, a día de hoy sólo conserva una. Una pena...

Jordi Busqué dijo...

Ars Natura,

al parecer la torre todavía resistió casi un siglo! Cayó finalmente en 1841.