Hace unas semanas que estoy más allá de Orión. Sin embargo, no les digo esto como preludio a mostrarles las cosas interesantísimas que hay en el otro lado de la Galaxia, sino para anunciarles que últimamente estoy presenciando ciertos fenómenos extraños que me hacen pensar que el fin del mundo tiene que estar cerca.
En Chiapas, entre espesos bosques tropicales encontré nada menos que el coche del Sr. Google, como pueden ver en la foto:
En Chiapas, entre espesos bosques tropicales encontré nada menos que el coche del Sr. Google, como pueden ver en la foto:
Además, el vehículo llevaba un remolque con un triciclo en su interior. ¿Un triciclo? Sí, un triciclo con todo de cámaras, para dónde no llega ni el 4x4...
El encuentro me supuso un shock bastante grande, pues yo pensaba que todavía era posible huir de algunas cosas. Tal vez se pueda, pero hay que reconocer que cada vez es más complicado.
Unos días antes del desafortunado encuentro con el Sr. Google, en un pueblecito yucateco me topé con esta tienda de fotografía:
El encuentro me supuso un shock bastante grande, pues yo pensaba que todavía era posible huir de algunas cosas. Tal vez se pueda, pero hay que reconocer que cada vez es más complicado.
Unos días antes del desafortunado encuentro con el Sr. Google, en un pueblecito yucateco me topé con esta tienda de fotografía:

Y hace tan solo unos días en un periódico guatemalteco leí un titular que informaba de la aparición de la Virgen de Guadalupe en un manchurrón de tinta en un pupitre de una escuela. Ay, señor...

