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lunes, 23 de diciembre de 2013

Jemmy Button & Co. Tercera crónica viajera a Els viatgers de la Gran Anaconda.

Jemmy Button antes y después de ser llevado a Londres.


En el año 1830 el célebre almirante Robert Fitzroy, capitán del todavía más célebre HMS Beagle, decidió llevar a Inglaterra a cuatro indígenas capturados por subordinados suyos, después de que un grupo de aquellos hubiera robado uno de los botes auxiliares. En palabras de Fitzroy "confiando en que los beneficios debidos al contacto con los hábitos y lengua ingleses los compensaría de la separación temporal de su tierra" y con la idea de utilizarlos como intérpretes.

Si quieres saber cómo terminó esta historia puedes escuchar mi relato en la tercera crónica viajera de "El viatger de les estrelles" en el programa de Catalunya Radio "Els viatgers de la Gran Anaconda":


¡Espero que les guste!

Nota: Este viaje ha sido posible gracias a la generosa colaboración de Cruceros Australis que propone viajes de aventura al alcance de todos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Mi reportaje sobre el centenario del protectorado español en Marruecos en el Magazine de La Vanguardia



Este año se cumple el centenario de la ocupación de Tetuán por parte del general español Felipe Alfau Mendoza. Esa campaña, culminada en febrero de 1913, fue la primera de una serie de acciones destinadas a cumplir el tratado Hispano-Francés, que unos meses antes había establecido la manera en que Francia y España se repartirían el sultanato de Marruecos, en forma de sendos protectorados. La función de estos era imponer el orden sobre la anarquía que reinaba en los territorios del débil gobierno del sultán. El protectorado español se mantendría hasta 1956, y todavía hoy quedan vestigios de esos 43 años.


El Magazine de La Vanguardia ha publicado mi reportaje con una cobertura de seis páginas con mis fotos y texto.

¡Espero que les guste!

lunes, 16 de septiembre de 2013

El Viatger de les Estrelles a Els Viatgers de la Gran Anaconda de Catalunya Radio

La proa del Via Australis apunta al Cabo Horn. Chile, 2013.

Els Viatgers de la Gran Anaconda es un programa de radio mítico. Soy un fan desde hace muchos años y gracias al mismo he sabido sobre personas excepcionales.

Toni Arbonés, su director y presentador, es un apasionado de los viajes como medio para conocer el mundo. Transmite muy bien su entusiasmo.

Esta nueva temporada tengo el honor de participar con una pequeña sección "El Viatger de les Estrelles" en la que una vez al mes podrán escuchar mis crónicas viajeras enviadas desde los lugares más remotos del mundo.

En los primeros episodios me dedicaré a mi querida Patagonia, comenzando con el desembarco en el mítico Cabo de Hornos (o Cabo Horn, más propiamente dicho).

¿Saben ustedes lo que es un alcalde de mar? En esta primera crónica encontrarán la respuesta. Espero que la disfruten:


Nota: Este viaje ha sido posible gracias a la generosa colaboración de Cruceros Australis que propone viajes de aventura al alcance de todos.

jueves, 25 de julio de 2013

Verano estelar

El pensador estelar. Bolivia, 2013.

Durante este agosto que está a punto de comenzar muchos de ustedes dispondrán de algunos días libres para dedicar a aquellas cosas que durante el resto del año son solo deseos dejados de lado por culpa de las obligaciones del trabajo.

Me gustaría proponerles que dediquen alguna noche despejada (especialmente alrededor de la primera semana del mes, pues hay luna nueva) a disfrutar de uno de los mayores placeres que un ser humano consciente de su existencia puede disfrutar: la contemplación de nuestra galaxia Vía Láctea.

Es un placer gratuito (si no contamos los muchos kilómetros que desgraciadamente hay que recorrer en Europa para encontrar cielos no contaminados lumínicamente) y que seguramente les dará energía para una buena temporada.

El verano del hemisferio norte es uno de los mejores momentos para observar el cielo. El centro de nuestra galaxia es visible, la temperatura más alta hace más cómoda la experiencia y se dispone de más tiempo libre.

Les propongo un pequeño experiemento para esa noche: Imaginen dos huevos fritos unidos por su base. Esa es aproximadamente la forma que tiene nuestra galaxia. Si ahora miran esos dos huevos fritos de canto parecen una franja con una parte central más ancha. Les sugiero que tengan en mente esta imagen cuando se encuentren bajo la Vía Láctea. A continuación intenten comprender que nuestro Sol no es más que una entre unas 400 mil millones de estrellas que forman esa galaxia. Finalmente piensen que en el universo observable se conoce un número similar de otras galaxias.

¡Les deseo un verano estelar!

martes, 25 de junio de 2013

Einstein en un cementerio de trenes. Fotos para pensar.


Einstein en un cementerio de trenes. Bolivia, 2013.
No creo que haya muchos físicos que no se emocionen al ver esta escena. (Pueden pinchar en la foto para verla más grande).

A veces viajar nos devuelve a los orígenes. Yo como físico tuve este encuentro con mi pasado en un antiguo cementerio de trenes de Bolivia.

Todos los que hayan estudiado física alguna vez, ni que sea a nivel escolar, sabrán que los trenes son omnipresentes en sus problemas.
A nivel básico suelen aparecer en problemas de cinemática (si el tren A sale a las 9 de la mañana y el tren B...) o cuando se estudian los sistemas de referencia inerciales. Pero en física universitaria los trenes siguen estando presentes, sobretodo en problemas de Relatividad Especial.

La ecuación que aparece pintada en el viejo tren es de Relatividad General. Se trata de las ecuaciones de campo de Einstein. Digo ecuaciones porque aunque a simple vista parezca una sola ecuación, en realidad se trata de una forma compacta de escribir 10 ecuaciones (*).

El significado de esta ecuación se puede entender sin necesidad de saber las complejas matemáticas necesarias para trabajar con ella.

A grandes rasgos significa que la gravedad es el resultado de la curvatura del espacio-tiempo (expresada de forma matemática en el lado izquierdo de la ecuación vía el tensor de Ricci y la métrica) producida por la presencia en este último de masa-energía (expresada en el lado derecho de la ecuación vía el tensor de energía-momento).

En realidad la ecuación pintada en el tren está incompleta. La forma completa es:


El elemento que falta es la famosa constante cosmológica. Es famosa porque Einstein la añadió para dar cuenta del Universo estático, que era como en aquella época se creía que era el Universo. Cuando en 1929 Edwin Hubble descubrió que el Universo se expande Einstein se tiró de los pelos: ¡¡de haber sido más fiel a sus ecuaciones habría descubierto dicha expansión con un papel y un lápiz!! Einstein dijo que había sido el peor error de su vida.

Sin embargo ese error finalmente ha resultado ser un acierto, aunque de una forma tan extraña que tomó a todo el mundo por sorpresa: Desde hace poco más de una década se sabe que el Universo no solo se expande sino que además lo hace de forma acelerada. La energía para esa aceleración procede precisamente de dicha constante, que por lo tanto existe de verdad. Esto quiere decir algo muy sorprendente: ¡Que el espacio vacío tiene energía! ¡Que la nada pesa! Esa energía es la mejor candidata a energía oscura que hipotéticamente representa casi el 70% de todo el Universo. Del poco más del 30% restante casi el 27% sería materia oscura, quedando menos de un 5% de lo que llamamos materia "normal" (de la que estamos hechos nosotros y las estrellas) que visto lo visto es el componente más raro (en el sentido de escaso) del Universo.

(*) el motivo es que la ecuación contiene tensores, que en este caso son unos objetos con dieciséis componentes, diez de las cuales independientes de las otras y que proporcionan las diez ecuaciones.

Nota: Esta entrada está dedicada a mi amigo MP quien al igual que yo tras dedicarse a la física profesionalmente decidió cambiar de camino. Hoy en día entre paciente y paciente -ahora es médico- sigue dando vueltas a estas ecuaciones. ¡Por conversaciones que hemos tenido no me extrañaría que dentro de un tiempo su nombre saliera en los periódicos!

martes, 18 de junio de 2013

Astronomía en el Valle del Elqui

Noche estrellada en el Valle del Elqui. Región de Coquimbo, Chile, 2013.

Cerca de la bonita ciudad colonial de La Serena existe el valle del Elqui. Este valle chileno es famoso por sus viñas pero también por sus cielos estrellados.

La combinación de sequedad ambiental y escasa contaminación lumínica hacen de este un lugar bastante bueno para la observación astronómica.

Existen en la zona algunos observatorios astronómicos que pueden ser visitados:

A nivel aficionado está el Observatorio de Cerro Mamalluca, que organiza observaciones nocturnas para todo aquel que quiera disfrutar de la visión de los astros a través de un telescopio.

A nivel profesional está el conjunto de observatorios AURA. Estos solamente pueden visitarse de día ya que las noches son para que los atrónomos trabajen.

Da la casualidad que yo trabajé con observaciones hechas desde Cerro Tololo, uno de los observatorios de AURA. Como de algo tenía que servir ser astrofísico, tuve el privilegio de pasar una noche en dicho observatorio. Esa experiencia la guardo para otro día, ya que tiene mucha miga.

No obstante, deben saber que casi siempre la experiencia más maravillosa consiste en simplemente tumbarse en un lugar oscuro y disfrutar de la visión de la Vía Láctea a simple vista. ¡Nuestros ojos son un excelente observatorio!

lunes, 10 de junio de 2013

La libertad, la paciencia y el viaje a pie

El caminante. Región de la Araucanía. Chile, 2013.

Una de las cosas que más me gusta hacer en mis viajes es caminar por carreteras secundarias y caminos de tierra que no sé dónde conducen.
Ir a descubrir qué hay detrás de una curva contiene parte de la esencia del viaje: Explorar para descubrir y sorprenderse.

Pero viajar a pie es un proceso lento y el sistema de vida actual impulsa a todo lo contrario: Hacer las cosas rápido, despreciando lo lento.
Por eso hoy les propongo que al salir del trabajo regresen a sus casas a pie. ¿Se animan?

Si alguno de ustedes lo prueba le agradeceré que explique en los comentarios qué le ha parecido la experiencia.

Mejor me paro aquí, sino esta entrada requerirá más de 30 segundos y casi nadie la leerá.

lunes, 27 de mayo de 2013

Descubrir la muerte. Fotos para pensar.


Ayer fue Día del Patrimonio Cultural de Chile. La jornada me atrapó en la bonita ciudad de La Serena, que abrió puertas de museos y otros edificios de interés.

En el interior del Museo Arqueológico, multitud de familias con niños observaban interesadas los diversos objetos en exhibición. Entre los que más llamaba la atención estaba el esqueleto de la foto, la Dama de Chacay, que data de hace unos 2000 años.

Me llamó la atención una madre que levantó a su pequeña hija para que pudiera ver los restos. En seguida me di cuenta de que estaba frente a una de mis fotos para pensar. Me pareció que mientras la madre le explicaba la particular historia de estos restos -que era lo verdaderamente interesante para ella-, la niña estaría más interesada en la cuestión general, de cómo podemos las personas dejar de vivir y terminar siendo un montón de huesos (si es que queda algo de nosotros).

Me pareció que la cuestión de la muerte en sí debía ser más interesante para la niña -tal vez era su primer encuentro con la parca-, y no con la particular historia de esos huesos, que era lo que en realidad interesaba a la madre, que ya daba como obvio que todas las personas morimos.

Tal vez eran imaginaciones mías -parece más sencillo preguntarse primero por lo particular y con los años pensar en cuestiones generales-, pero me parecía que todos los niños se preguntaban por el concepto mismo de la muerte.

Los mayores sin embargo no veían el esquema general de las cosas y seguían fotografiando la calavera.


¿Recuerdan ustedes cuándo fueron conscientes por primera vez del hecho de la muerte?.

lunes, 20 de mayo de 2013

Viajar para conocer y la revista Altaïr


¿Dónde podré publicar ahora temas tan poco comerciales como la vida de un buscador de oro de Tierra del Fuego?

Tengo la suerte de haber viajado por todos los países de la América Latina continental. En muchos de estos países el verbo viajar no se utiliza mucho. Normalmente se dice "ir a conocer", que es lo que en realidad significa viajar.
 
En realidad hay más acepciones de la palabra vijar. Hay quien toma un avión a un destino a miles de kilómetros para pasarse los días tumbado en una playa descansando; para fotografiar monumentos; o para pasear y comer en buenos restaurantes. Todo ello me parece la mar de respetable.

A los que preferimos la acepción "ir a conocer" nos entristece mucho que la revista Altaïr, la más viajera de las que se hacen en este país, vaya a sacar esta semana el que será su último número.

Altaïr no ha sido solo una revista de conocimiento del mundo. También ha tenido la valentía editorial de hacer monográficos de países tan poco turísticos como Irán, Yemen o Eritrea. ¿Quedamos ahora condenados a recorridos circulares sin fin entre Praga, Venecia y Kenya?

He tenido el honor de colaborar en muchos de sus números. ¿Dónde podré publicar ahora temas tan poco comerciales como la vida de un buscador de oro de Tierra del Fuego?

Dicen que volverán, pero todavía no saben en qué formato. Muchos estamos ya impacientes para volver a viajar con ellos. Espero que sea pronto.

lunes, 6 de mayo de 2013

Viajar para desmentir (¡o confirmar!) ideas

El cuchillo del gaucho. Región de Aysén, Chile, 2013.

A menudo se dice que viajar es una de las mejores formas de darse cuenta de lo equivocado que estaba uno respecto a cómo es un lugar y sus habitantes.

Confirmo que eso es cierto, pero a veces los mitos son verdad.

Esta semana he podido descubrir que efectivamente los gauchos (al menos algunos) duermen con su cuchillo.

Lo que el mito no dice -y aquí vemos que algo se aprende viajando-, es que los gauchos roncan (al menos algunos) como camiones de dieciocho marchas.

miércoles, 27 de febrero de 2013

El deseo de aventura

Patagonia chilena. Chile, 2013.

Hay muchas formas distintas de viajar, pero la que a mi más me gusta es la que deja una gran parte de los detalles a la fortuna. No intentar forzar las cosas para que el viaje sea de la forma que hemos imaginado sino permanecer abiertos a la sorpresa para poder recibir los regalos del día.

Una buena forma de conseguir esto es subirse a la caja de una camioneta.

¿Qué hay mejor que cada día sea distinto y no saber qué nuevas sorpresas te regalará la jornada?

lunes, 14 de enero de 2013

Asturias bajo las estrellas

Cuando paseo en la noche me da por pensar qué ocurriría si solamente pudiéramos ver los cielos estrellados una vez cada cien o mil años. La gente se sentiría tremendamente afortunada de haber nacido en una época en que fuera posible observar una de esas tan escasas noches estrelladas. Nadie dormiría esa noche y tratarían de captar toda la belleza que les fuera posible antes de que el alba les robase ese sueño que nunca más verían.

Sin embargo, no vi a nadie durante todo el tiempo que estuve fotografiando, cosa que me hizo sentir como si yo y el caballo que miraba la Luna y susurraba a los hombres, fuéramos los únicos conocedores de ese gran secreto.

Nota: Estas fotos las he hecho durante el viaje de cuatro días a Asturias que realice el mes pasado, casi todas en dos noches que fueron relativamente despejadas. Si lo desean, pueden pinchar las fotos para verlas más grandes.

lunes, 7 de enero de 2013

Las montañas mágicas. Viaje a Asturias.

¿Es el Fitz Roy? ¿Es el Cerro Torre? No, es el Picu Urriellu.

Aquellos de ustedes que leen este cuaderno de forma habitual, ya saben que siento una fascinación especial por las montañas singulares -así, en plural, porque el mundo es tan grande que incluso lo singular es plural. La Montaña Humeante, el Cerro Torre y los Cuernos del Paine son mis tres favoritas (no necesariamente en ese orden).

El Naranjo de Bulnes hace honor a su nombre.

Pero lo importante es saber que no hace falta marcharse tan lejos para ver cosas excepcionales. La última montaña mágica que he visitado ha sido en mi reciente viaje a Asturias. Se trata del mítico Picu Urriellu, también conocido con el nombre de Naranjo de Bulnes.

Mirador de Camarmeña

Aquellos de ustedes que conozcan Picos de Europa, ya sabrán que para destacar en el macizo de los Urrieles no queda otra que ser una colosal pared de piedra de primera linea mundial.

No exagero, en el mundo de la escalada se considera así: hace tan solo tres años los famosos hermanos escaladores Iker y Eneko Pou consiguieron terminar por primera vez la ruta Orbayu, considerada la vía más difícil del mundo en escalada libre en pared (para los entendidos, 8c+/9a). Recuerdo que los hermanos Pou hicieron notar que de encontrarse en EEUU, esta ruta sería más famosa que las de Yosemite.


Yo no soy escalador y me siento completamente satisfecho con la sola contemplación de estas moles de piedra. En la zona de Cabrales se encuentran algunos de los principales miradores (el de Poo, el de Pedro Udaondo, el de Camarmeña...) así como otros menos conocido y sin nombre, pero que ofrecen vistas igualmente satisfactorias.

El Urriellu bajo las estrellas (pueden pinchar todas las fotos para verlas más grandes).

Muchas veces la riqueza de las experiencias está en los detalles. Tal vez la espectacularidad del Urriellu eclipsa los detalles, pero yo he disfrutado de "salidas de rutina" producidas por el olor a tierra mojada, la luz reflejada en la niebla de un hayedo, el silencio roto únicamente por el sonido de los cencerros de unas vacas, una baranda de madera cubierta de musgo, el olor de madera y resina frente a una granja en la que estaban cortando leña, para luego regresar yo por la noche y encontrar un fuego encendido en el hogar.

El hogar con fuego que encontraba al regresar de noche a La Portiella del Llosu.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Resumen viajero de 2012

Termina el 2012 y es momento de recordar algunos de los lugares que he conocido este año.

Guatemala (donde conocí a la sirena del lago Atitlán)

El Salvador

Honduras

Panamá (desde donde contemplé asombrado la carambola planetaria)

Costa Rica

Nicaragua (donde presencié la Pasión de Matagalpa)

Belice

México (donde investigué el fin del mundo Maya)

Irlanda (desde donde les conté sobre mi afición de caminar hacia el horizonte)

Las Canarias (donde me di cuenta de la timidez de la Vía Láctea)

Granada (desde donde me dirigí al sur para cruzar el estrecho y llegar a Ceuta, Melilla y...)

Marruecos

El último del año ha sido por Asturias (donde he conocido el territorio del lobo ibérico y el oso pardo)

En unos días partiré para el primer destino de 2013. Va a ser un lugar muy lejano (más allá de Orión, afortunadamente), que ya conozco y que siempre pienso en regresar.

¡Aprovecho para desearles un feliz año 2013!

viernes, 28 de diciembre de 2012

En raquetas de nieve por el Parque Natural de Las Ubiñas - La Mesa. Viaje por Asturias.

Pasear por la playa hasta el amanecer y hacer una travesía en raquetas de nieve por la tarde. Eso es lo que pude hacer en Asturias gracias a su peculiar geografía, que en tan solo 60 km va del nivel del mar a alturas de más de 2500 metros.
 
De estas alturas les hablaré hoy, concretamente de un lugar que la Unesco ha reconocido como reserva de la biosfera hace tan solo unos meses: el Parque Natural de Las Ubiñas - La Mesa. 

Guiado por Pablo Fernández Cañón, guía de montaña de Tocando Cumbre, realicé una travesía en raquetas de nieve por dicho parque.


El frío y la nieve es un filtro para mucha gente, cosa que en mi opinión hace mucho más interesante una visita en esta época del año. Al calzarnos las raquetas se nos abre un mundo. De repente, nos vemos capacitados para explorar un territorio que solo era accesible fuera del invierno. Es como entrar en un museo cuando ya ha cerrado sus puertas y poder disfrutar en total silencio y tranquilidad de las obras que allí se exponen.
 
En este caso las obras nos la ofrece la naturaleza, que en la zona que yo recorrí se expresa en su vertiente vegetal en forma de vistosos acebos (que vienen muy a cuento estos días) y de numerosos rebecos en su vertiente animal. Con un poco de suerte uno puede avistar el oso pardo o el lobo ibérico, que campan a sus anchas por estos territorios.


Dejando el coche en la carretera que lleva al Puerto de la Cubilla (hubo que dejarlo un kilómetro antes por exceso de nieve en el asfalto), llegamos hasta las casetas de los pastores en Puerto de Vallota donde almorzamos. Más tarde fuimos hasta el pueblo de Tuiza de Arriba y ascendimos por el valle del Meicín hasta el refugio Vega de Meicín, situado a 1560m de altura, en el interior de un circo glacial. El refugio se encuentra al pie de Peña Ubiña, mole de 2417 metros de altura que es una de las mayores de la cordillera cantábrica.

Joaquín Álvarez, responsable de Vega de Meicín, nos contó que muchas veces cuando sube al refugio por la noche, al enfocar con la luz de su frontal los márgenes del valle, ve brillar los ojos de los lobos que controlan todos los movimientos que allí ocurren. Pese a no ser peligrosos para las personas, no hace mucho tuvo que llevar algo más abajo a un burro que estaba siendo atacado justo afuera del refugio.

Pensando en lobos y osos salí yo a fotografiar la Peña Ubiña bajo las estrellas.

De día los lobos controlan lo que sucede en esas alturas, pero no son visibles ya que su pelaje es una obra maestra de la evolución en cuanto a camuflaje.

La mañana siguiente descendimos hasta Tuiza de Arriba para subir hasta el collado de El Viso y siguiendo hasta La Carba de Valseco.

Todo el mundo ha oído hablar de Picos de Europa, pero Ubiñas-La Mesa es otro de los tesoros que esconde Asturias, con la ventaja de ser menos visitado.
 
Durante la travesía se tienen conversaciones muy interesantes. Aquí la oveja nos contó la razón por la que a este parque se le llama La Mesa: la montaña del fondo.

Les dejo con este pequeño vídeo que hice durante la travesía:

lunes, 24 de diciembre de 2012

Las playas asturianas bajo las estrellas. Viaje a Asturias.

Aquí me tienen, linterna en mano, maravillado ante el espectáculo nocturno. (Vale la pena que pinchen la foto para verla más grande)

En alguna ocasión les he contado que me gusta leer las crónicas de los viajes de exploración del pasado. Una cosa que queda bastante clara al leer a los cronistas es que el mar de noche era algo muy temido. Por suerte, por muy pavoroso que sea el océano en una noche de tormenta, uno puede darse el lujo de contemplarlo con toda tranquilidad desde tierra firme.

Tras pasar la tarde buscando playas escondidas en la costa asturiana, tuve el deseo de verlas bajo las estrellas. Disponía de una sola noche, pero comenzó lloviendo. Lejos de desanimarme decidí aplicar la perseverancia  salvaje que me caracteriza, levantándome cada pocas horas para ver si el cielo se había despejado. Hacia las seis hice la última comprobación y, al fin, tenía delante de mí un cielo plagado de estrellas.


La lluvia había limpiado la atmósfera de forma que la transparencia era notable. Llegué a la playa sumamente emocionado. A falta de luz los otros sentidos dominaban mi experiencia: el olor a lluvia seguía presente en el ambiente y se mezclaba con el del mar; las pequeñas olas y las consecuentes resacas hacían rodar el pedregal de la orilla, produciendo un fuerte ruido periódico que se superponía al zumbido del océano.

Pese al ligero oleaje, el ruido era un indicador honesto de la fuerza del mar. En ocasiones, la noche es tan oscura y fría que parece que el mar queda paralizado, como congelado, aparentando ser mucho más inofensivo de lo que en realidad es.


La luz de unos pescadores en compañía de las estrellas.

Nota: En la larga exposición de la fotografía el agua parece más en calma de lo que en realidad estaba.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Playas escondidas en invierno. Viaje por Asturias.

La Playa del Silencio es una de la dos playas escondidas de las que les hablaré hoy.

Cuando era pequeño, siempre que alguien me preguntaba si prefería la playa o la montaña respondía con la segunda opción. En mi mente, playa era sinónimo de las multitudes abarrotándose en verano. Sin embargo, en invierno las playas sufren -o tal vez sería más apropiado decir disfrutan- de una metamorfosis que las hace sumamente atractivas. La playa en invierno sí que me gusta, y mucho.

Ayer llegué a Asturias, donde voy a pasar unos días disfrutando de paisajes muy variados. Por la tarde estuve paseando por la costa, especialmente por un lugar con un nombre que difícilmente podría ser más evocador: la Playa del Silencio.

Es extraño hablar de silencio cuando estamos en el Cantábrico, un mar bravo por ser el extremo meridional del Atlántico Norte, un entorno donde es fácil presenciar el espectaculo de las olas rompiendo contra las rocas. Pero hay que tener en cuenta que esto es posible gracias a la morfología de esta playa, que queda cerrada en sus extremos por peñascos, que son como paréntesis que permiten al visitante afortunado hacer eso mismo en su viaje, o al vecino abstraerse de su rutina.

Cuando se camina por la Playa del Silencio el nombre deja de ser apropiado.

Pese a ser bastante conocida, esta playa sigue siendo solitaria por no tener acceso rodado (se llega caminando desde el pueblo de Castañeras) y ser de canto rodado. Estéticamente es de las playas que más me han gustado del litoral asturiano.

Justo antes de anochecer he tenido tiempo de visitar otra playa, más solitaria todavía y mucho menos conocida: es la playa de Oleiros, justo al este del pueblo de Salamir.

Para llegar hay que dejar el coche en la carretera y caminar unos 15 minutos por el interior de un bosque de pinos. Finalmente hay que bajar unas escaleras que nos permiten salvar el acantilado. Esta pequeña dificultad de acceso lejos de ser un inconveniente es lo que la ha mantenido a salvo de las multitudes, incluso en verano.

De esta playa me ha gustado especialmente el hecho de que cuenta con un riachuelo que la corta en dos.

El camino por el que se accede a la Playa de Oleiros. Un secreto del que disfrutan sus vecinos.

La de Oleiros es una de las playas más escondidas del litoral asturiano.

Yo me quedaría con estas dos, pero entiendo que hay gente que le gusta tener cerca la civilización. Para esos casos existen playas como la de San Pedro de la Ribera, que cuenta con un camping homónimo. Además es de arena y dispone de un pequeño campo de hierba para quien lo prefiera.

A pocos kilómetros, la cercana playa de la Concha de Artedo, es otra opción civilizada que dispone de un hotel-restaurante (el Mariño). Restaurante, por cierto, en el que ofrecen unos lenguados de roca a la plancha de casi 60cm que son un motivo de visita en si mismos. Yo por poco no dejo ni la espina.

Aquellos de ustedes que me conocen tal vez se preguntarán si he hecho alguna foto de los cielos estrellados. La respuesta es afirmativa. Pese a que la noche comenzó lloviendo, al final he podido aprovechar la última hora. He conseguido alguna cosa interesante. En los próximos días lo publicaré.

Prosigo mi viaje. En unos minutos cambio la playa por la montaña. Les mantendré informados.