Sería muy largo ponerse a discutir sobre las diferentes formas en que una foto puede ser valorada. Así que me voy a limitar a exponerles una caso que muestra uno de los criterios que podemos usar. Se trata de lo que yo llamo el criterio de realidad.
Que lo fotografiado haya ocurrido en realidad es algo que yo valoro mucho. Por eso, hace poco que me llevé un pequeño disgusto. Tengo colgada en casa esta foto hecha por Elliott Erwitt. No porqué sea mi favorita entre las muchas grandes fotos que hace(*) este gran fotógrafo, sino porque cayó en mis manos una reproducción y me dio por colgarla. Pero de todas formas me gusta(ba) mucho. En el pie de foto simplemente dice "France. Provence. 1955". Yo me imaginaba a Elliott Erwitt caminando por esa carretera secundaria, cuando pasó la bici con las barras de pan y el niño le miró. La tenía por un bonito instante decisivo.
No obstante, me enteré hace poco de que esta foto fue tomada para una campaña publicitaria de Turismo de Francia. En aquellos tiempos la foto publicitaria era más real, casi fotoperiodismo, mucho más interesante que en la actualidad según el propio Elliott, pero no tanto como para que la imagen fuera espontánea. Así pues, con gran pena, me enteré de que no se trata de una situación espontánea, sino preparada.
Fíjense en la pequeña piedra que hay junto a la rueda. Elliott la puso en el lugar donde tenía enfocada la cámara. La bici pasó una docena de veces y luego escogió la que más le gustó.
No tengo nada en contra de este procedimiento y me parece que la foto es muy bonita. Solo que desde que sé que fue inventada, ha perdido parte de su valor para mi.
En cambio esta otra foto que creía preparada y no valoraba mucho, resulta que no lo es.
Elliott conocía a la pareja, pero se trata de una situación real, espontánea. Sabiendo esto la valoro mucho más.
Pero esto tal vez solamente sean manías mías. ¿Qué les parece a ustedes?
(*) como a él mismo le gusta recordar, sigue vivo.


























